Sociedad

Indagan un femicidio seguido de suicidio en Córdoba tras el descubrimiento de dos cadáveres

Un hecho lamentable impactó a la comunidad de Morteros, en Córdoba, ayer por la tarde, cuando fueron hallados sin vida los cuerpos de Natalia Delso, de 38 años, y su expareja Juan Galván, de 46, en una vivienda situada en la calle Beiró al 600, en el barrio Urquiza. Este caso, que se investiga como un presunto femicidio seguido de suicidio, está a cargo del fiscal de instrucción Francisco Payges y ha causado consternación entre vecinos y familiares de las víctimas.

La investigación se inició tras una alerta de familiares de Delso, quienes acudieron al domicilio de Galván al no obtener respuesta durante varias horas. Según se comunicó desde la Fiscalía de Instrucción de Morteros, la mujer había salido de su hogar alrededor de las 10 de la mañana con la intención de regresar al mediodía. Al no tener noticias de ella, sus allegados decidieron ir hasta la vivienda, ingresando por una puerta trasera donde encontraron los cuerpos. Inmediatamente, informaron a la Policía de Córdoba.

Los organismos de seguridad preservaron la zona rápidamente, y el equipo de Policía Científica junto al personal judicial trabajaron durante toda la tarde en la recolección de evidencia y en el relevamiento de la escena del suceso. El fiscal Payges supervisó las acciones de manera directa, buscando esclarecer la dinámica de los sucesos y determinar las exactas circunstancias que llevaron a la muerte de ambas personas.

Según trascendió, la hipótesis principal que maneja la Fiscalía sostiene que Natalia Delso fue asesinada mediante un golpe contundente, y que posteriormente, Juan Galván habría tomado la fatal decisión de quitarse la vida.

No existían antecedentes de denuncias por violencia entre ambos. Sin embargo, se supo que Galván había recuperado su libertad recientemente tras cumplir una condena por lesiones graves y leves en el contexto de violencia de género, relacionada con un caso iniciado en 2022 por otra expareja. Este hecho refuerza la investigación sobre el entorno violento que rodeaba al presunto agresor.

La causa penal que derivó en la condena de Galván abarcó episodios de agresiones físicas, y su libertad estaba sujeta a ciertas condiciones judiciales. La Fiscalía ahora valora si existían medidas de restricción vigentes o controles sobre sus movimientos que pudieran haber evitado el trágico desenlace.

En el operativo intervinieron efectivos de la Policía de Córdoba, miembros del equipo de Policía Científica y personal de la justicia local. El fiscal Francisco Payges ordenó la realización de autopsias y otros estudios complementarios para confirmar la causa y el momento del fallecimiento de las víctimas, así como para descartar la participación de terceros.

El caso se investiga bajo la carátula de femicidio seguido de suicidio, una calificación que se aplica cuando las evidencias sugieren que la muerte de la mujer fue causada por violencia de género ejercida por su pareja o expareja, y que el agresor decide quitarse la vida después del crimen.

La investigación proseguirá en los próximos días con nuevas diligencias. Los resultados de las pericias forenses y el análisis de las pruebas recolectadas serán fundamentales para confirmar la hipótesis principal y para determinar si hubo errores o responsabilidades institucionales antes del desenlace fatal.