A pesar de que el funcionario buscó favorecer una reducción de precios para disminuir los rendimientos, la reacción del mercado fue de desconfianza. Los inversores han dejado claro que buscan tasas elevadas para mantener estos títulos en su portafolio. Un segmento importante de los fondos que antes se mantenían en bonos del Tesoro ha sido redirigido hacia Obligaciones Negociables de empresas de inteligencia artificial, que ofrecen retornos más atractivos.
Las inquietudes de los inversores surgen por el déficit fiscal de 6% de Estados Unidos y su deuda de USD 40 billones, que recientemente fue objeto de una rebaja en su calificación. Actualmente, los bonos son considerados más riesgosos que en años anteriores.
Los títulos de otras naciones tampoco se han salvado. El rendimiento de los bonos en España supera el 4%, en Alemania llega al 3,55%, mientras que en Francia se sitúa en 4,69%. En contraste, los bonos argentinos ofrecen rendimientos de hasta 12%, lo que está directamente relacionado con el aumento del riesgo país.
Paradójicamente, los bonos del Tesoro cayeron tras la divulgación de mejores indicadores económicos en Estados Unidos. El índice de actividad manufacturera ascendió a 57 puntos, superando la previsión de 53 establecida por analistas. Este dato ha reforzado la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) deberá endurecer su postura, con una nueva subida de tasas prevista para octubre, como mecanismo para controlar la inflación.
Este enfoque es similar al empleado en Argentina: priorizar una moderación de la actividad económica para controlar las expectativas inflacionarias. Al menos el 70% de los analistas anticipan este escenario, una postura respaldada por algunos miembros de la Junta de Gobernadores de la Fed, quienes sostienen que el plan contra la inflación demanda un nuevo aumento de tasas.
El incremento en el precio del petróleo, el récord en el costo del gasoil y la decisión de restringir las exportaciones de este combustible son otros aspectos que han generado presión sobre los bonos. El mercado teme que estas medidas desencadenen una nueva escalada inflacionaria.
Las repercusiones fueron notables, afectando a las bolsas y bonos de la región. Los títulos argentinos bajo legislación extranjera cayeron hasta un 1,7%, mientras que el riesgo país incrementó 11 unidades, equivalente al 2%, alcanzando los 566 puntos básicos.
Este contexto presenta desafíos significativos para Argentina, cuyas reservas disminuyeron USD 481 millones hasta totalizar USD 48.933 millones, a pesar de haber acumulado un aumento de 676 millones de dólares en lo que va del mes. Esta reducción está atribuida a la menor compra de dólares en el Mercado Libre de Cambios y a la caída de valores en oro, euro, libra esterlina y yuan, que también forman parte del conjunto de reservas.
En cuanto al tipo de cambio, el dólar se apreció un 0,51% en relación a las seis principales divisas globales y ha mostrado un fortalecimiento del 2,61% en el mes, impulsado por el aumento en las tasas de interés. Actualmente, la divisa estadounidense se encuentra en su nivel más elevado desde el 12 de julio pasado.
La volatilidad está presente en las Bolsas de Nueva York, que mostraron incomodidad frente a la situación tras una jornada positiva el lunes y otra aceptable al día siguiente. Ayer, el Nasdaq cayó un 1,6% tras alcanzar un récord en la sesión anterior. El S&P 500 cedió un 0,70%, y el Dow Jones bajó un 0,60%.
La Bolsa local resintió el impacto, y el Merval de acciones líderes disminuyó un 0,9% en pesos y un 1,3% en dólares. Dentro del mercado, los bancos se vieron perjudicados, destacándose Cresud con una mejora del 2,1% y YPF con un incremento del 1,6%.
En el Mercado de Cambios, se operaron USD 481 millones, marcando el volumen más bajo en dos semanas, y el Banco Central adquirió apenas 6 millones de dólares. La gestión del tipo de cambio se lleva a cabo con precaución para no complicar los pagos de 2027. El dólar mayorista ascendió $2 (0,13%) hasta alcanzar los 1.516 pesos.
La consultora liderada por Andrés Reschini indicó que en el mercado de futuros “el volumen de operaciones aumentó de 724.429 a 1.367.895, con ajustes positivos en línea con el spot y con implícitas en descenso”. Además, se reportó un incremento de USD 198,8 millones en el interés abierto, lo que representa el mayor volumen para una sesión desde el 14 de julio, impulsado principalmente por una fuerte demanda en la posición que vencerá a fin de octubre. En la última rueda de soberanos dollar linked se evidenció que el volumen aumentó a USD 321 millones, frente a un promedio de 145 millones en las cinco sesiones previas, sugiriendo un posible adelantamiento del roll-over en relación al fixing de la letra D30S6 que se definirá el viernes.
Asimismo, se anticipa que mañana se definirá el precio del dólar para el pago del bono D30S6, lo que generará un alto nivel de especulación en torno al tipo de cambio.
En el ámbito financiero, el MEP y el contado con liquidación (CCL) aumentaron un 0,4% a $1.542 y $1.613, respectivamente. El dólar “blue” avanzó $5 (+0,30%) y se estableció en 1.560 pesos.
En el overnight, las principales indicadores de las Bolsas de Nueva York continuaban en descenso, mientras que el oro recuperaba un 0,4% de su valor y el petróleo se reducía un 1%. Actualmente, el Brent se cotiza a 102,30 dólares. El dólar sigue fortaleciéndose frente a las divisas globales, y el rendimiento de los Bonos del Tesoro alcanza el 5,12% a diez años y el 5,40% a treinta años. Estos datos no son alentadores para la deuda argentina.
A pesar de la complejidad del día a día, la Argentina está comunicando importantes acuerdos de inversión en Estados Unidos que implican cambios significativos en su producción. Proyectos como el Corredor Andes-Atlántico, que conectará la minería del noreste con los puertos, la ampliación de la red ferroviaria de carga y el desarrollo de Vaca Muerta están en el horizonte. Las tierras raras del noreste tienen el potencial de aumentar las exportaciones, ya que los celulares requieren hasta cinco minerales diferentes de esta minería, al igual que los autos eléctricos y los procesadores que alimentan la inteligencia artificial.