Política

Javier Milei criticó a un sector de los empresarios y defendió su gestión económica

Con un estilo provocador que incluyó gritos e insultos a periodistas, opositores y empresarios, así como promesas de recitales y parodias, Javier Milei presentó su discurso de aproximadamente una hora en la conferencia anual del Council of the Americas, que tuvo lugar en el Hotel Alvear. “Cumplí con todo lo que prometí (…) La foto sigue siendo horrible, pero la película sigue siendo la mejor película de la historia argentina”, afirmó, reafirmando su postura sobre la economía en el inicio de su campaña electoral. Empresarios nacionales e internacionales, diplomáticos y miembros de su gabinete lo escucharon atentamente.

Milei ironizó sobre las críticas a los indicadores económicos que dirigentes empresariales, políticos y sociales han planteado en las últimas semanas, en especial respecto a la caída del consumo y el empleo, que han superado a la inflación como la principal preocupación para los argentinos, según diversas encuestas.

“El crecimiento, perdón el latín, pero es un quilombo marca cañón”, comentó. “Está esta imbecilidad, un monumento a la ignorancia, que es esto del crecimiento a dos velocidades. La verdad que es una precariedad intelectual grosera”, agregó.

El Presidente desestimó las críticas más contundentes que le plantean sectores de su base electoral y que algunos funcionarios reconocen como puntos pendientes. “El desempleo no aumentó, tampoco cayeron los salarios”, aseguró.

En un pasaje de su discurso, se comparó con Moisés, recordando que, según la Biblia, el profeta fue cuestionado tras cruzar el Mar Rojo y antes de alcanzar la Tierra Prometida. “¿Por qué tanto ensañamiento? Bueno, parte por ignorancia, parte por mala intención, parte por abstinencia de sobres y parte porque me odian”, contestó, reconociendo que él mismo se reprocha ciertos aspectos.

La mayoría del público recibió sus bromas con risas, aunque con menos entusiasmo que en ocasiones anteriores. En la primera fila se encontraban Karina Milei, Pablo Quirno, Mario Lugones y Federico Sturzenegger, el funcionario más respaldado por el Presidente. “Cuando ustedes vean a un sorete, a una mierda humana, criticando a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto”, vociferó.

Las críticas hacia Sturzenegger no solo provienen de la oposición, sino que también surgen dentro de su propio oficialismo. Sectores cercanos a Karina Milei le cuestionan la promoción de desregulaciones que conllevan un alto costo político y escaso impacto inmediato.

“Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes. Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento y del sistema previsional”, expresó.

Entre los asistentes estaban Susan Segal, presidenta del Council, y Mario Grinman. Este último había defendido el rumbo económico a pesar de haber reconocido recientemente la disminución de salarios y consumo.

Milei celebró la inflación mayorista de julio, que se ubicó en 0,8%, y explicó que cuando anticipó que la inflación de agosto comenzaría con cero se refería a ese indicador, no al índice minorista, que volvió a incrementarse.

En un auditorio con menos calefacción que en encuentros anteriores, lo escuchaban Nicolás Pino, Adelmo Gabbi, Gustavo Weiss, Daniel Marx y Diego Chaher, entre otros.

“¿Nos vamos a seguir dejando psicopatear por los kukas que hundieron el país? Es muy deshonesto mirar solo las que cierran. Es cierto que desaparecen empresas, pero también aparecen otras. Si fuera cierto que solo cierran empresas, el desempleo estaría volando. Pero está en 7,8%”, argumentó.

El mandatario criticó el relevamiento de consumo realizado por CAME, indicando que “no se puede aceptar una estupidez de comparar una encuesta de 1.000 casos hecha por un enemigo del Gobierno contra el consumo privado que está en máximos históricos, salvo que padezcan síndrome de Estocolmo”.

Los dardos más afilados del Presidente apuntaron nuevamente a dos de los empresarios más destacados del país, Javier Madanes y Paolo Rocca, quienes también habían sido mencionados en la Argentina Week en Nueva York. Milei hizo alusión a los despidos en FATE y las modificaciones en la exportación de chatarra.

“¿Queremos ser grandes? Hay que ponerse los pantalones largos y los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar”, concluyó.

El kirchnerismo y partes del empresariado no fueron los únicos objetivos. Al defender los resultados económicos, repasó los números de las últimas cuatro administraciones, sosteniendo que Mauricio Macri duplicó la inflación y dejó una disminución de 4 puntos en el PBI. Esto se produce en un contexto donde crecen las especulaciones sobre un posible entendimiento electoral entre ambos sectores, al que también pareció referirse el jefe de Gobierno, uno de los primeros oradores de la jornada.